La creciente conciencia sobre la neurodiversidad es una tendencia positiva que ha ido en aumento en los últimos años. Para los padres, encontrar la mejor forma para leer a los niños con trastorno del espectro autista (TEA) puede resultar complicado. Cada niño es único y, por ello, los padres se enfrentarán a diversos desafíos que dependerán de las necesidades de su hijo en el espectro autista.

In The Book ha tenido la suerte de colaborar con expertas líderes del sector con el objetivo de ofrecer información a los padres sobre cómo comenzar a leer a niños con autismo y los pasos positivos que pueden adoptar con respecto al desarrollo de la lectoescritura.

Cómo despertar el interés por la lectura en los niños con autismo

Kimberly Ha (Organización para la Investigación del Autismo)

Kimberly Ha, directora de investigación y programas de la Organización para la Investigación del Autismo (OAR, por sus siglas en inglés) comparte sus grandes conocimientos sobre las mejores prácticas para fomentar el aprendizaje general de tu hijo:

Ofrece al niño materiales que capten su atención

Las personas con TEA presentan síntomas muy diferentes entre sí. Por lo tanto, un niño puede tener autismo de nivel 1 y ser muy verbal, mientras que otro puede ser no verbal y requerir el uso de dispositivos de comunicación aumentativa y alternativa.

Sin embargo, en general, las personas con autismo suelen concentrarse en pequeños detalles insignificantes en lugar de en la idea principal o el tema de una historia. También se fijan más en objetos y cosas que en las personas y las señales sociales.

Puesto que suelen mostrar un gran interés en un tema determinado, como dinosaurios, unicornios o personajes de las series de televisión, conviene elegir libros que incluyan estos temas. Procura ofrecerle material con el que pueda relacionarse y que capte su atención. Cualquier práctica de lectura es útil, aunque eso signifique que tu hijo lea varios libros sobre el mismo tema.

Mayor interacción y paciencia

Dado que las personas con TEA presentan déficits sociales, resulta de ayuda que los padres ofrezcan una mayor interacción. Es importante señalar y compartir experiencias.

Las personas con autismo tienen dificultades con el lenguaje figurado y suelen interpretar las frases de manera literal. Si en la historia hay diálogos o interacción social, es posible que no los comprendan de inmediato. Si hay expresiones faciales en las imágenes, puede que tampoco las capten a primera vista. Por lo tanto, es útil que la persona que los ayude a leer haga preguntas de seguimiento sobre los aspectos sociales de la historia.


Lynette Dare (cofundadora de Flossy and Jim)

In The Book se complace en lanzar una gama de libros pensados especialmente para ayudar a los niños a desarrollar sus habilidades sociales.

A continuación, la cofundadora de Flossy y Jim, Lynette Dare, comparte sus mejores consejos para ponerlos en práctica a la hora de enseñar a leer a un niño con autismo.

Lynette concibió originalmente estos cuentos para su hijo autista. A través de sus historias, lo animó a visitar nuevos lugares, hacer amigos y probar distintos alimentos. Estos son sus principales consejos:

Establece una intimidad con el niño

Nunca es demasiado pronto para empezar a leer con tu hijo. La lectura es una buena forma de desarrollar el vínculo entre ambos y los beneficios de leerle a tu hijo son numerosos. La intimidad padre/hijo le ayuda a abrirse al aprendizaje en casa y en el aula y lo prepara para la interacción social. A los niños con TEA les beneficia la lectura y la repetición para reforzar la comprensión y los prepara para aprender a leer y para la comprensión lectora.

Permite que se mueva

Los niños con trastorno del espectro autista pueden ser hipersensibles o, al contrario, poco sensibles al ruido, la luz, la ropa o la temperatura. Hay que procurar que el entorno en el que estéis leyendo sea tranquilo, silencioso y no esté excesivamente iluminado. A veces, una manta pesada puede ayudar a tu hijo a relajarse mientras disfruta de su libro. Si el niño necesita moverse mientras le lees, permíteselo.

Practica una lectura rutinaria

A muchos niños con autismo les gusta la lectura rutinaria porque la repetición de palabras y frases contribuye a reforzar conceptos y hace que les resulte más fácil comprender las historias. Procura leerle su libro favorito a la misma hora todos los días, tal vez cada noche antes de dormir. (Esto también puede ayudar con la rutina de acostarse y hacer que se vaya a la cama relajado).

Aumenta gradualmente el tiempo de lectura

Enseñar a leer a un niño autista puede llevar su tiempo. Para empezar, prueba a leer en voz alta durante ratos breves, mientras vas señalando y nombrando los objetos que veis. Luego, ve aumentando el tiempo que tu hijo y tú pasáis leyendo juntos. Habla despacio y con claridad, usando el nombre de tu hijo con frecuencia para llamar su atención y aumentar su capacidad para mantenerla.

Usa las expresiones para ayudarle a comprender las emociones

Cuando leáis juntos un cuento, resulta útil comentar las expresiones faciales de los personajes. Esto puede ayudar al niño a reconocer diferentes emociones que pueden ser bastante difíciles de procesar en entornos cotidianos. Al estar interesado en la historia, comprender las expresiones y emociones que siente el personaje resulta más fácil para el niño.

Felicítalo constantemente

Elogia a tu hijo por dedicar su tiempo a leer. Ofrécele comentarios positivos y pequeños premios, como una tabla de recompensas con pegatinas o incluso un libro personalizado. Esto puede contribuir a desarrollar la autoestima y la confianza de un niño, así como su relación con los libros, ya que asociará la lectura con la sensación de hacer algo que disfruta y es capaz de lograr.